Gloria Cepeda “cada día más lejos de la muerte, más cerca de la vida”

Gloria Cepeda, una mujer forjada por los golpes que le dio su patria, inhala y exhala poesía

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Una mujer fuerte, curtida de experiencia y ratos amargos; además destacada como una de las figuras más representativas de la poesía colombiana. Esa es: Gloria Cepeda Vargas, la misma que inhala y exhala poesía; a la que por sus venas le corren con prisa miles de versos, empujándose como caballos galopantes para salir y ser conocidos.

“(…) es el tiempo
de cantar a tu cielo de turpiales
a tus pies caminantes
a tu empeño sembrador
a tu diálogo
sostenido en cuclillas
con las hormigas y las mariposas (…)”
Carta a Manuel

Nacida en Cali, en un año que ha preferido entregar al desconocimiento. Gloria, es una poeta conferida al arte. Vivió varios años en Popayán y Caracas y ha sido merecedora de muchos premios, entre ellos:

  • Concurso Internacional de Poesía, Bruselas- Bélgica (1993)
  • Segundo Premio Concurso Internacional de Poesía “Carlos Sabat Ercasty”, Montevideo, Uruguay (1994)
  • Premio Jorge Isaacs, Colombia (1995)
  • Premio a Vida y Obra, Gran Fraternidad Universal, Marruecos, África (1997)
  • Mención Casa de las Américas, La Habana, Cuba (2000)
  • Personaje Cultural del Año- Cámara de Comercio de Popayán (2006)

 

Además, es fundadora de la Casa de Poesía de Caracas y periodista, miembro honorario de la Fundación de Poetas Vallecaucanos, miembro de la Casa del Escritor y del Círculo de Escritores de Venezuela, entre muchos otros. Así es como se ha encargado de extender la sangre con la que fueron escritos sus versos en toda Latinoamérica.

Su primer llanto fue escuchado por una familia de políticos –hermana de Manuel Cepeda Vargas, padre del representante a la Cámara Iván Cepeda Castro-; aunque se dice que este es la primera muestra de vida, para Gloria significaba el conocimiento del dolor que iba a sentir por su patria tiempo después. El mismo que sintió al perder los suyos -en una guerra que aún no entienden los colombianos-, el que sintió por la injusticia que se quedó en los libros y en las historietas para liberarlas, pero que olvidó hacerlo con su Colombia.

“ (…) Es cuestión de memoria
(…)
Mujeres machacadas entre piernas convulsas
¡Silencio!
Niños de tripas flacas y de flacos calzones
despojados del suelo
de la madre
de la camisa
del cenit
¡Silencio! (…)”
Asunto de ojos bajos

En su recorrido, ha dejado ochos libros de poesía y otros tres inéditos, semblanzas, cartas epistolares a personajes históricos y ensayos, centenares de artículos que tratan temas literarios, sociológicos y políticos. Además, el reconocimiento de sus lectores por ser inapelablemente directa en su estilo y muchos, pero muchos versos dedicados a su padre y a su hermano:

“A ti te debo esta alta melodía,
(…)
y te debo también esta tristeza
infinita y lejana, que me empieza
cuando muere la tarde entre mis manos”.
Confesión.

Homenaje a la palabra, Gloria expone su opinión:

“La palabra no se va a poder reemplazar con toda la tecnología del mundo”.
“Es un homenaje al idioma, a la palabra, como instrumento de poder, motor del mundo, gracias a él tiene vida, nació y creció”. Homenaje a la palabra; El Liberal- 2009

La palabra tiene vida eterna para Gloria, muy seguramente por eso ella se convierte en vida para sus lectores. Pues se necesita ser amante del buen hablar y del buen decir, para ser la poeta, para que permanezca presente lo que le arrebataron, lo que se siente aunque no se palpe o aunque no se vea. Para ser Gloria Cepeda, la que le ha hecho un inmortal homenaje a la palabra, después convertida en letras de arena y playa, pero siempre enemigas de la muerte.

“(…) No me preguntes lo que tú tal vez
sabes mejor que yo.
(…)
Todo lo vives
(…)
A tu lado soy eco
deslucida sonámbula
arena que llegó
a integrarse a estas playas
y que ahora transita
cada día más lejos de la muerte
más cerca de la vida”.
Cantos de agua y viento

 

 

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